8:00 | CONFERENCIA DE PRENSA
El presidente acusa a un grupo integrista de los desórdenes
El presidente de Uzbekistán, Islam Karimov,
acusó a una corriente integrista de organizar los desordenes en Andiyan,
donde ayer se registraron numerosas víctimas en enfrentamientos entre el
Ejército y los rebeldes.
"Los desordenes fueron organizados por los 'akramitas' una nueva
corriente del (movimiento fundamentalista proscrito) Hizb-ut-Tahrir",
afirmó Karimov en una conferencia de prensa en Tashkent, la capital de
ese país de Asia Central.
Agregó que los "extremistas", movidos por el "odio y el
rechazo del desarrollo laico" del país, se dedican a captar almas
entre la juventud con el objetivo de crear "un califato islámico"
en Asia Central.
"Conocemos los nombres de los líderes de esa corriente, cuyo
objetivo es derrocar el orden constitucional actual y establecer un régimen
islámico 'shariá'", afirmó el jefe de Estado uzbeko.
Karimov sostuvo además que en Andiyan murieron ayer diez soldados y
"muchos más" rebeldes, a los que tildó de "criminales
armados", y que también hubo un centenar de heridos entre los
militares y otro tanto entre los "atacantes".
Sin embargo, activistas humanitarios y habitantes locales denuncian que
unos 200 civiles murieron cuando el Ejército empleó las armas contra un
grupo de rebeldes armados y una multitudinaria protesta popular, y que la
mayoría de las víctimas son civiles.
El mandatario uzbeko, en el poder desde 1989, señaló que parte de los
rebeldes huyeron a Kirguizistán (donde hoy miles de refugiados intentan
cruzar la frontera cerrada) y prometió no emplear la fuerza contra los
civiles que hoy vuelven a manifestarse en Andiyan.
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